LOOKING FOR DON JUAN DESPERATELY. FRAGMENT OF THE BOOK


All the investigators who looked for don Juan Matus or any other member of his lineage in Mexico failed. Some, like Jacobo Grinberg -according to what his collaborators told me- removed heaven and earth visiting all the sorcerers of the country. Counting on a prestige, affection and recognition among the Mexican shamans who came to arouse the jealousy of Castaneda himself, he met them all.


Buscando a don Juan desesperadamente

por Manuel Carballal

Todos los investigadores que buscaron a don Juan Matus o a cualquier otro miembro de su linaje en México, fracasaron. Algunos, como Jacobo Grinberg –según me contaron sus colaboradores- removieron cielo y tierra visitando a todos los brujos del país. Contando con un prestigio, cariño y reconocimiento entre los chamanes mexicanos que llegó a despertar los celos del mismo Castaneda, los conoció a todos. Menos a don Juan y a los demás personajes de la saga. Y eso ocurrió por una sola razón. Todos buscaban a un personaje real. A un hombre en el que se pudiese haber inspirado Castaneda para crear a su maestro. Pero don Juan nunca fue un hombre, sino un monstruo de Frankenstein hecho a retazos. Un collage compuesto por infinidad de informadores distintos. Estos nombres, solo son una muestra.

Tendría gracia de no resultar dramático. Cuando cualquiera de los seguidores de Castaneda intentan desacreditar a personajes como Salvador López, Tata Cachora, Ramón Medina, José Ríos, Pachita, María Sabina, Elsie Parish, doña Hortensia, Guadalupe de la Cruz, o a otros como Andrés Segura, Magdalena Ortiz, Milosh Trnka, Soledad Ruiz, Marcelo Ocaña, Zuleica, Eduardo Calderón Palomino, etc., como los inspiradores de los personajes de don Juan, don Genaro, La Catalina, la Gorda o los demás actores de la saga, argumentan que sus relatos no coinciden con lo que cuenta Castaneda en sus libros. Olvidando que el mismo Castaneda reconoció, en “Viaje a Ixtlán” que era un mentiroso compulsivo, “indigno de toda confianza”. El lo llamaba “desatino controlado”. El arte del acecho. Hoy lo llamamos “postverdad”.

Todos esperábamos que si algún día se identificaba al o los informador/es de Castaneda que inspiraron a don Juan, descubriríamos a un indio sabio, brillante, y dotado de grandes poderes sobrenaturales. Pero eso no ocurrió. Ni con Castaneda ni con ningún otro literato de la historia, que se inspiró en alguien real para fabular sus personajes.

El noble rumano Vlad Tepes nunca poseyó los poderes sobrenaturales de Drácula; El Capitán Charles de Batz de Castelmore era hábil con la espada, pero jamás tuvo la pericia de D´Artagnan; el brillante profesor Joseph Bell no podría igualar la capacidad deductiva de Sherlock Holmes; el poeta William Henley tenía una barba pelirroja y una pierna amputada, pero jamás fue un pirata como John Silver el Largo; el gran amor de Dante, Beatrice Portinari, no hizo cruzar los infiernos a su enamorado, como la Beatriz de la Divina Comedia…

En muchos casos, como el de don Juan, el personaje literario no está inspirado en uno, sino en varios personajes reales. Como Hannibal Lecter, que reúne elementos de diferentes asesinos en serie, como Alfredo Balli Treviño o Ed Gein; James Bond, compuesto con partes de espías auténticos como Forest Yeo-Tomas, John Dee, etc. Y exactamente eso hizo Castaneda.

Y por todo esto cuando, años más tarde, surgieron personajes tan pintorescos como Merilyn Tunneshead, afirmando que habían recibido su formación como bruja de manos de don Juan, y que Castaneda se había apartado del camino, en realidad no están mintiendo. Porque el don Juan Cachora, el don Juan Medina, el don Juan Matsuwa, o cualquiera de los otros chamanes que ayudaron a crear el personaje de Castaneda, tuvo antes y después, otros muchos alumnos. Tunneshead solo fue una más.

Taisha Abelar, una de las brujas de Castaneda, lo reconoció implícitamente cuando, en julio de 1991 presentó su libro “Donde cruzan los brujos” en la librería Gaia Books de Los Ángeles: “Cada uno de sus tres discípulos –Florinda Donner, Carol Tiggs y yo- conocimos a don Juan con un nombre distinto, pues él era un ser polifacético”. [1]

Unas conocieron a Cachora, otras a Ríos, otras a Segura, etc. Pero para toda ellas, el suyo era el verdadero don Juan. En realidad, el único don Juan, era Castaneda.

[1] Wallace, Amy. “Aprendiza de bruja: mi vida con Carlos Castaneda”. La liebre de marzo, 2005. Pág. 48.


COMPRAR AHORA a través de Paypal
+Gastos de envío y tasa Papal
Envío a ESPAÑA:
               Ordinario: 5,05€
               Certificado 7,90€ (Garantizado con número de seguimiento del paquete en Internet)

Envío a EUROPA
               Ordinario:  12,90€
               Certificado: 15,85€ (Garantizado con número de seguimiento del paquete en Internet)

Envío a AMÉRICA y resto del mundo
               Ordinario: 21,50€
               Certificado: 24,99€ (Garantizado con número de seguimiento del paquete en Internet)

 Pedidos: secretshopxxi@gmail.com
Trasferencia bancaria o Pago seguro por Paypal



No comments:

Post a Comment

SUSCRÍBETE AL CANAL DE "EL OJO CRÍTICO" EN YOUTUBE